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He realizado talleres y cursos con gente tan prestigiosa como Cristina Noriega, Paola Ojeda ("Taller Targioni"), Angie Scarr, Sabrina d'Angelo ("Piccole Idee"), Aurora del Campo (Ita), etc. sobre materias tan variadas como tratamiento de maderas, arcillas poliméricas, creación de moldes, cestería, cerámica, plata modelable y un montón de cosas más. Al extraordinario diseñador gráfico Javier Bello Cortés le debo la autoría del logo. Me puedes enviar un mensaje a: mauxas@gmail.com

28 de julio de 2013

Fin de curso con tristeza...




... todos hemos perdido mucho en ese tren y  nunca podremos recuperarlo. La vida es estupenda pero también muy cruel.







Por eso mísmo, damos por terminado este curso con una especial pena. Atrás quedan muchas horas de trabajo. No hemos finalizado, pero quiero mostraros algo.



A una anciana dama le regalaron esta hermosa caja-libro con deliciosas fragancias dentro en las pasadas navidades. Y en cuanto la vió, dijo que quería que la convirtiéramos en un recuerdo, en miniatura, de la tienda de ropa que tuvo hace años. Así que pusimos manos a la obra de "La boutique".


El problema surgió cuando nos dimos cuenta de que esta caja, como se puede apreciar, era más estrecha que las que habíamos modificado antes, y dentro había que meter un probador, ropa, una foto de familia, un mueble de caja, un aplique, algo de bisutería y complementos, etc.
Pero a los miniaturistas nos enloquecen los retos ¿verdad?
Para empezar tuvimos la suerte de encontrar una moqueta del mismo tono azul grisáceo que el original y sustituímos el forro negro de la caja con este papel, cuyo color era idéntico... pero la calidad no: se abrió por varios sitios, al humedecerse con la goma y, aunque en la foto no se note, lleva uniones cubriendo los defectos...





 Después de darle muchas vueltas y muchas pruebas, decidimos hacerle una puerta falsa, como si fuera al probador, al almacén o a lo que  cada uno quiera interpretar. La escogimos con paneles de "cristal" para que la imagen resultara más ligera y decorativa;  le puse una cortina bordada tipo estore para dar más intimidad "al interior" y que no ocupara espacio. Este mueble de coleccionable resultó bastante parecedido al que tenía en la tienda real... ¡Y YA TENÍAMOS TODO EL ESPACIO OCUPADO!

¿Dónde pondríamos el resto?











Empezamos por el aplique de pared porque, lógicamente, debería dar luz al mueble y, construí este modelo con velas, diseño de Bindels, bastante elaborado, pero nos pareció que iría bien con la decoración.

Ahora nos hacían falta estanterías o algo similar, para exponer cosas.








Y como las estanterías corridas quedaban fatal, hice unos estantes pequeños, imitando paquetes de regalo, con el mismo papel de las paredes. Coloqué un marco labrado  con una foto familiar, un teléfono del estilo del original y un plato con rosas.

Llenamos el cajón del mueble con detalles y pusimos otros sobre el silloncito, pero todo eso queda para enseñaros en septiembre.







Ahora descansemos un poco, veamos a los amigos, a la familia, tomemos el sol -si se digna aparecer por aquí- y tratemos de disfrutar y alegrarnos un poco antes de volver al trabajo.

¡FELIZ VERANO A TODA LA BUENA GENTE!


19 de mayo de 2013

Adoro la fruta...

... y aprovechando que habían sobrado algunas de la cocina, hemos rellenado esta cesta increíble:





No, no os engañan los ojos: ¡la cesta es una nuez! El padre de una conocida es quien, con mucha paciencia, mucho amor y una navaja, se las hacía desde que era una niña, y ella ha regalado unas cuantas; como no podía ser de otra manera tratándose de miniaturas, una ha caído en nuestras manos. Y hemos decidido devolvérsela a su anterior dueña llena de fruta, acompañada de un par de tomates para darle más color.







Espero que tanto a ella, como a su padre -que ya es mayor y ahora le cuesta hacerlas- le gustes como ha quedado.

Y, por supuesto, a vosotros también.

¡Hasta pronto!



28 de abril de 2013

Trabajos en el taller


¡Terminamos la cocina! Os prometí ir poniendo, paso a paso, cómo avanzaba el proyecto pero me ha sido imposible. Lo problemático de un trabajo muy personalizado es que lleva mucho tiempo buscar y/o realizar esos pequeños detalles que lo caracterizan -¡También es lo más divertido, sin duda!- Pero por eso mismo, a éste tuvimos que ponerle muchas cosas compradas.

Bien, pues ¡adelante, señores y señoras! Voy a mostrarles la cocina de Picucha:




En la pared  izquierda, debajo de un antiguo  póster de  Colacao -nuestro cocinero no es muy de café- cuelgan el cedazo y su vestimenta profesional: gorro, mandil y guantes agarradores.


Más a la izquierda, póster homenaje a Los Beatles, su grupo favorito, situado encima del estante donde tiene el aparato de música -que procede de los juguetes Playmóvil- y un montón de discos.







Sí, éstos discos: como veis, variado y con mucha marcha.








Debajo, ya está lista la bandeja con un buen desayuno. Hay que coger fuerzas para tener energía ¿verdad? El plumcake nos ha salido muy rico, pero algo seco...









Al primer mueble por la izquierda le hemos añadido una barra para secar alimentos. Como teníamos fecha fija de entrega, no hemos podido elaborar más detalles, pero ahí queda, con un par de ristras de pimientos y con sus ganchos para el futuro.




Luego le pondremos debajo esta cesta de tomates.


De un modo un poco ecléctico, en la alacena superior de este mueble guardamos algunos utensilios en madera, los molinillos de sal y pimienta, una cerveza, un bote de cristal con chocolate en polvo y otro con azúcar, un carton de leche de importación, una caja de cereales, dos paquetes de café de distintos sabores, una copa-huevera y un par de sobres de colacao.






En el medio está el horno, donde se mantienen calientes una bandeja con pinchos morunos y una ensaladera con guisantes y zanahorias. Del otro lado, pusimos sus libros de cocina, incluída una gran enciclopedia de platos del mundo.











En la alacena inferior, diferentes embutidos listos para usar.















Este es el mueble central, al que vamos a ir viendo abierto por separado; por lo tanto, debajo de los botes de cristal tenemos...






Estantes con botes y paquetes para añadir a las comidas y hacerlas diferentes. También un par de cervezas, que a nuestro amigo le encantan...








A su lado, la chimenea que sirve de repisa a los botes de mayonesa y ketchup y a una imagen de San Pancracio con su perejil.








En la meseta izquierda, además de los botes de porcelana, queremos destacar esta preciosa batidora con su jarra y tapa de cristal y su minúsculo enchufe y una medialuna todavía muy útil a pesar de la cantidad de picadoras modernas de hoy en día. La huevera no nos ha quedado mal del todo ¿no os parece?
Debajo, el cajón guarda paños de cocina, la otra servilleta y algún otro mantel individual.







Por su parte, la propia cocina: nos hubiera gustado hacerla más grande, más moderna y con más fogones, pero como el tiempo se nos echaba encima, hubo que suprimir cosas manuales del proyecto original, como ya dije, y contentarnos en muchas ocasiones con lo que había en el mercado.

El cajón de debajo guarda los cubiertos.








En las alacenas inferiores, cacharros varios y tarteras. No hemos querido ponerle de todo, pues así podremos seguir haciendo cosas más adelante, o tal vez a él le apetezca hacerlo, ya que además de para la cocina, tiene muy buena mano para las miniaturas.







Este mueble hace esquina y, como podemos apreciar, además de la fondue, alberga el microondas y el fregadero. Pero vayamos por partes:












En la vitrina de la esquina, alguna botella con unas copitas...














En la vitrina de al lado, una vajilla trotera imitando hierro esmaltado, para trastear en la cocina.







Delante del microondas, unas hermosas vinagreras de cristal y una antigua máquina de picar carne, que todavía se usa; también ha quedado por ahí encima una receta que tal vez vaya a hacer nuestro cocinero...






...y el fregadero, con cacharros pendientes de lavar, tarea poco agradable, por cierto.









Debajo, un cubo y una jarra de barro, para lo que se pueda necesitar.











Colgando del techo, en esa esquina, hemos hecho un cestero para frutas:










plátanos,


manzanas



y naranjas









Debajo colocaremos otro recipiente con patatas, de las que por cierto nos sentimos especialmente orgullosas.






Y este cajón de verduras variadas, que va suelto, para que él lo pueda situar donde más le guste.


Ahora os presento la isleta central, que también tiene lo suyo; hemos intentado darle vida, como si  el cocinero real, que estaba trabajando, acabara de salir de la escena.


(está claro que lo mío no es la fotografía...)


Le supusimos pelando patatas, por lo que a la izquierda de la mesa, le hemos colocado un periódico con las mondas; también restos de fruta que tomó alguien y otros que se encontró ya un poco pasados; tampoco acabó de exprimir todas las naranjas para el zumo. Al lado, un pequeño frutero con mandarinas.






Del otro lado, además de la tacoma de los cuchillos, tenemos un libro abierto de recetas en el atril y, por supuesto, una tarta de santiago -porque nuestro cocinero se llama Santi- con minifotos y su receta. Aunque sea poco higiénico, junto a ella hemos situado un cenicero, ya que nuestro profesional particular fuma tabaco de liar.










Creo que merece la pena verlo en detalle...


Este es el frente de la isleta central. En el centro guardamos una gran tabla de cortar y un rodillo. Vamos a ir dándole la vuelta para ver los detalles ¿os parece?







En el estante superior, una fuente con este plumcake cuya porción os mostré en la bandeja de desayuno. Debajo, diferentes cartones de leche, desnatada y entera.




 Por el otro lado, arriba una sopera y un paquete de sobres de Nescafé; debajo, diferentes cajas de galletas: bocaditos, napolitanas, marbú dorada y oreo.

¡Ya está! Os pongo otra panorámica, ahora con todo abierto, para que volváis a ver el conjunto.


Sustituímos por un cristal corredero la tapa de la caja, y creo que el resultado, en general, está muy bien. 

¡Esperamos que os guste, especialmente a ti, Santi!

Espero volver pronto con otras cositas. Hasta entonces

¡mis mejores deseos para todos!